Entrevista a Javier Romero Pérez | Componente de la Agrupación Musical Cristo de Gracia

Entrevista a Javier Romero Pérez | Componente de la Agrupación Musical Cristo de Gracia

Entrevista Javier Romero Pérez

¿Cómo lleváis el #quédateencasa? Nosotros ya estamos de vuelta en esta sección y continuamos con las entrevistas a personas del día a día de nuestra Agrupación Musical. 

En esta ocasión se trata de Javier Romero, componente desde los inicios de la Agrupación, hermano del Cristo de Gracia, trinitario desde antes de nacer y apreciado exaltador en diferentes ocasiones.

 

 

  • Eres de los pocos componentes actuales que sigue en las filas de la Agrupación desde el comienzo de su creación, ¿cómo has vivido el crecimiento de la banda todos estos años?

De manera muy entrañable, pues me considero parte del proyecto de formación y fraguado de la agrupación y me siento orgulloso de haberlo podido vivir desde la mirada más inocente y tierna, la de niño. 

Como anécdota, para pasar esta cuarentena, el otro día reorganicé varias cajas de recuerdos, entre las que encontré una bolsa cargada de partituras con popurrís, pasacalles, marchas que nunca vieron la luz, otras que están ahora fuera del repertorio, el proyecto del disco de 2012… Un sinfín de recuerdos y anécdotas pasaron por mi mente aquella tarde.

Javi Romero
  • Comenzaste siendo un niño… Tras tantos años y habiendo crecido y madurado, ¿cómo has llevado ese crecimiento personal compaginado con la Agrupación? ¿Consideras que el ser parte de sus filas te ha dado tanto como persona que te ha ayudado en ese crecimiento personal?

Siento un fuerte paralelismo entre la maduración de la Agrupación Musical y la mía personal. Comencé en 2006 con 9 años, y siento que hemos ido creciendo de la mano y forjándonos juntos, de tal manera que «mi yo» a día de hoy, no puede entenderse sin la Agrupación Musical Santísimo Cristo de Gracia.

  • Es de imaginar que más de una vez, tras llevar tantos años, te han preguntado si no te has planteado dejar la Agrupación… ¿Has perdido alguna vez la ilusión? ¿Te aporta tanto en lo musical y en lo personal como para que siga siendo, hoy día, algo tan fundamental en tu vida?

Gracias a Dios, jamás se me ha pasado por la cabeza dejar la formación. Es cierto que hay momentos de más motivación que otros, veces en las se van músicos que se habían convertido en pilares importantes para mí, o momentos de más estrés y agotamiento. Sin embargo, a la hora de sopesar en la balanza de la verdad, lo que me aporta la agrupación sigue pesando infinitamente más que los pequeños desánimos puntuales que uno pueda tener.

  • Cristo de Gracia para ti, es algo muy importante en tu vida, ¿podrías contarnos un poco lo que significa? No solo a nivel de músico, sino de hermano de esta Hermandad.

Como ya os he podido narrar en varias ocasiones, llevo en mi ADN el sentir esparraguero, pues mis padres se conocieron en el seno de la Cofradía. El Cristo de Gracia es mi confidente, mi protector, mi guía, mi fiel consejero y, sobre todo, ese ejemplo de amor y Gracia vivificante que hace que siempre me levante ante las adversidades. Siento que Él es el centro de mi vida, pues todo lo que es importante en mí (familia, amigos, música…), de una manera u otra, ha tenido su origen en ÉL y en los caminos que me ha ido marcando desde que nací.

  • ¿Consideras que la juventud de una hermandad es el motor de toda ella?

El motor de una hermandad siempre son los hermanos que pertenecen a ella y se involucran en su día a día. Por mi experiencia, el motor central de una Hermandad suele ser la gente de mediana edad. En su mayoría padres y madres de familia, con un futuro laboral y económico medianamente estable, que les permite poderse sumergir en la rutina de la Cofradía. 

Hoy en día, para un joven se le hace muy difícil poderse comprometer con una Hermandad, pues el rumbo de su vida está cambiando constantemente por motivos de estudio, laborales, de pareja, etc. Sin embargo, los jóvenes que nos aventuramos a adentrarnos en el mundo cofrade, debemos aprender de los que son motor y empaparnos de la sabiduría de los más mayores, pues debemos ir tomando el relevo para que el día de mañana, si nuestras circunstancias nos lo permiten, podamos ser nosotros el motor vivo de la Cofradía.

  • ¿Qué momento elegirías de todos los vividos con la Agrupación Musical? ¿Y con la Hermandad?

Voy a contar uno que une ambos, aunque creo que ya lo he narrado en otras ocasiones. Cuando era pequeño, yo salía de canastilla delante del paso y no comprendía por qué la gente lloraba en aquel cocherón cuando el Señor comenzaba a caminar, o cuando no salíamos y brotaban lágrimas de impotencia. 

En 2008, la Agrupación acompañaría por primera vez a nuestra Cofradía, abriendo cortejo en cruz de guía, aunque podríamos tocarle una marcha al Cristo de Gracia en el cocherón, y más tarde en la histórica calle Alfaros. Fueron más de 45 minutos de espera nerviosa, pues las inclemencias meteorológicas hacían reunirse a la Junta de Gobierno para decidir si hacer estación de penitencia o no. Cuando el Hermano Mayor comunicó el «sí» en aquel abarrotado cocherón, los aplausos arrancaron, la voz de capataz llamaba a la cuadrilla, el paso levantaba y la banda, en corte de aro, arrancaba con los primeros compases de Consuelo Gitano. En ese momento, rompí a llorar desconsoladamente sin tan siquiera poder llevarme el instrumento a la boca; tenía tan solo 11 años. Entonces, me abracé a mi madre y le dije: “Mamá, ahora entiendo por qué la gente llora”. Y desde entonces, supe que no podía pasar ningún Jueves Santo más sin rezarle a nuestro Dios Crucificado a través de la música.

Javier Romero
  • Tras haber sido exaltador en diferentes situaciones, aunque sea algo complicado, ¿podrías decantarte por alguna? ¿Qué sentimientos destacarías en cada una de ellas?

Es imposible quedarme con alguna, pues todas tienen un significado especial para mí. Por supuesto, debo de agradecer a mi Agrupación Musical, que fue la primera en confiar en mí, con apenas 16 años, para hacer la primera exaltación de la Agrupación Musical a su Titular en la cuaresma de 2013, tradición que perdura hasta la actualidad. Evidentemente, cada una que pasa me gusta más que la anterior, pues soy muy exigente conmigo mismo e intento superarme con cada una. Aun así, todas tienen un destacado lugar en mi corazón, y siempre como protagonista al Santísimo Cristo de Gracia.

  • Haces multitud de actividades fuera de la Agrupación con la juventud Trinitaria, ¿cuáles consideras que podrían incluirse en esta? 

Desde hace varios años, tengo la suerte de también desarrollarme como persona dentro de la pastoral juvenil trinitaria. Un lugar donde he podido conocer a personas imprescindibles a día de hoy para mí y donde he descubierto que Dios no solo se hace presente una vez al año encima de un trono de oro. Aún más importante, Dios se hace presente todos los días en las personas, y todavía más en los más pequeños. Acompañarlos en los diferentes grupos de catequesis y actividades y campamentos de la pastoral, es un verdadero regalo en el que cada día aprendo un mensaje nuevo de ellos, y donde me empapo del carisma trinitario, que toda la hermandad deberíamos sentir como propio, aunque a veces lo dejemos en un segundo plano.

  • ¿Cómo imaginas esta semana santa 2020 tras la suspensión de actos y de salidas procesionales? 

Una Semana Santa diferente, sin lugar a dudas. No obstante, creo que debemos de vivirla como un acto de amor extraordinario. Como cristianos que somos, tomamos la decisión más elocuente y responsable para no dañar ni perjudicar a nuestro prójimo. Será una Semana Santa vivida desde el recogimiento y la reflexión personal, esa que a veces también nos falta cuando nos perdemos demasiado entre los costales, las marchas y los “selfies”, y nos olvidamos de lo que verdaderamente estamos conmemorando. Quizás sea una buena manera de poner en alza el centro de la celebración, La Pasión y Resurrección de Jesús.

  • Para concluir, si alguien desconocido te preguntara por la Hermandad Cristo de Gracia, ¿qué le dirías a modo resumen? 

Vida y Fe en la plenitud de su significado. Un grupo humano donde puede sentirse la vida latiendo en cada uno de los subgrupos que la conforman: Agrupación Musical, cuadrilla de costaleros, Estación de penitencia, juventud, cultos, obra social, etc. Todos unidos y orientados en una misma dirección. Además, es una oportunidad perfecta donde vivir la Fe entre hermanos, donde todos sentimos en conjunto ese abrazo de unos brazos más grandes que las mismas puertas del Cielo.

Entrevista realizada por:

Esther Cayuelas González

Componente de la Agrupación Musical

 

entrevista Javier Romero
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